STORY

El Reloj Que Encontró A Mi Hija Perdida

El Reloj Que Encontró A Mi Hija Perdida

Capítulo 1 - El Niño Con El Reloj Dorado

El niño solo tenía una cosa que podía vender.

Un pequeño reloj de bolsillo dorado.

Estaba de pie frente al mostrador de la joyería, sosteniéndolo con ambas manos. Su ropa estaba vieja, sus zapatos gastados y sus ojos mostraban el cansancio de un niño que había tenido que crecer demasiado rápido.

El dueño de la tienda lo observó en silencio.

"¿Cuánto quieres por él?"

El niño bajó la mirada.

"No lo sé."

Su voz era baja y temblorosa.

"Mi mamá está enferma. Necesita medicinas. Me dijo que esto era lo único valioso que teníamos."

El anciano suspiró.

Muchas personas entraban a su tienda intentando vender joyas robadas o relojes falsos.

Pero ese niño era diferente.

No estaba intentando ganar dinero.

Estaba intentando salvar a alguien.

El niño empujó lentamente el reloj hacia él.

"Mi mamá dijo que alguien sabría lo que significa."

La mano del anciano se detuvo.

"¿Qué dijiste?"

El niño levantó la mirada.

"Ella dijo que alguien lo reconocería."

El anciano tomó el reloj.

Sus dedos comenzaron a temblar cuando abrió la pequeña tapa dorada.

Y entonces se quedó completamente inmóvil.

Dentro había una fotografía antigua.

Una pareja joven sonriendo.

Un hombre y una mujer que parecían felices.

El anciano dejó de respirar por un instante.

Porque conocía a esa mujer.

Había pasado veinte años buscando ese rostro.

Era su hija.

La hija que desapareció quince años atrás.

La hija que todos le dijeron que estaba muerta.

El anciano se quitó lentamente los lentes.

"¿Dónde consiguió tu madre esto?"

El niño respondió con sinceridad:

"Ella siempre lo tuvo."

Los ojos del anciano comenzaron a llenarse de lágrimas.

"No..."

Apretó el reloj contra su pecho.

"No puede ser."

El niño dio un paso atrás.

El anciano lo miró con atención.

Sus ojos.

Su expresión.

La pequeña cicatriz sobre su ceja.

Había algo en ese niño que le resultaba imposible ignorar.

Entonces susurró:

"Yo le regalé este reloj a mi hija antes de que desapareciera."

El niño abrió los ojos.

"¿Su hija?"

El anciano asintió lentamente.

"Se llamaba Elena."

El rostro del niño cambió.

Porque ese era el nombre de su madre.

Antes de que pudiera decir una palabra, el anciano tomó su mano.

"Llévame con ella."

← PREV PARTNEXT PART →
12

More Stories